Esta aportación no se toca, se queda.
Forma parte de una pieza colectiva que vivirá en Casa Aglaya como recuerdo visible y permanente de todas las personas que habéis hecho posible este proyecto.
Tu nombre quedará bordado en una gran pieza textil de agradecimiento, creada con residuos textiles y mucho amor.
Un símbolo de comunidad, apoyo y compromiso con una moda más consciente.
No es un objeto que se envíe:
es una huella que queda.
Esta recompensa está incluida de forma implícita en todas las demás, porque todas las aportaciones importan.
